"estoy contigo, y bueno, aquí estoy... parada junto a ti, contigo,
caímos juntos a las puertas del abismo, y fuertemente aterrizamos junto
a las paredes del infierno, siempre junto a ti."
Cuando las fuerzas del abismos, de nosotros mismo nos separaron , y de a poco, fuimos despegándonos de los vivos... yo tome tu mano, indecisa de si te había perdido, pero con
esperanzas, confiando en haberte encontrado... el tiempo nos beneficio a ambos, los dos carecíamos de experiencia, eramos solo unos niños...
Aún recuerdo aquel tibio otoño, donde los dos sin razón, ni motivo nos conocimos, eramos de lugares diferentes, pero nada en ese momento haber sentido que ya nos conocíamos, era tan mágico, tan irreal... tan perfecto. al cabo de un año, los dos conseguimos quedar en el mismo colegio, donde al nuestras miradas cruzarse supimos, que eramos nosotros mismo... estaba tan segura de que eramos uno, de que esas miradas y risas, significaban algo, algo grande.
al parecer, los dos eramos muy conocidos, por todos los integrantes del colegio, no encajábamos, no eramos nunca parte de la conversación de los demás, no eramos bien vistos. Al comenzar las clases, todo paresia normal, todo paresia en su respectivo lugar, no nos interesaba mucho interactuar con mucha gente, no era lo nuestro, solíamos pasar la tarde, estudiando, o dándonos tiempos a nosotros mismo, al parecer, solo existíamos nosotros dos en nuestro mundo.
Un día común y corriente, como cualquier otro, una insignificante brisa, roso mi cara a la vuelta de la esquina, era tan extraña... todo parecía ir correctamente, cuando... ahí estaba el, sentado en la vereda observando directamente hacia el cielo, con una mirada desesperada por alcanzar algo inalcanzable, pase desapasionadamente, cuando....
(continuara)

